domingo 19 de junio de 2011

No sé si era responsabilidad del miedo, de los zombies o de las alucinaciones...

Pero resultó ser algo atroz, tenía la sensación de que me habían practicado una gran apertura de pecho a través de la cual me habían extirpado los principales órganos vitales y me habían dejado allí, rajada, con los profundos cortes sin curar y sangrando y palpitando a pesar del tiempo transcurrido. Racionalmente, sabía que mis pulmones tenían que estar intactos, ya que jadeaba en busca de aire y la cabeza me daba vueltas como si todos esos esfuerzos no sirvieran para nada. Mi corazon también debía seguir latiendo, aunque no podía sentir el sonido de mi pulso en los oídos e imaginaba mis manos azules del frío que sentía. Me acurrucaba y me abrazaba las costillas para sujetármelas. Luché por recuperar el aturdimiento, la negación, pero me eludía....

Mis sueños, mis miedos, mis soliloquios, mis sentimientos, mis nimias, mis frivolidades, mi musica, mi poesia... ésta soy yo, asombrense o espantense.